Una duda muy frecuente: si renuncio a la herencia, ¿pierdo el seguro de decesos? La respuesta tranquiliza, pero conviene entender bien por qué, porque las consecuencias prácticas son importantes.
El servicio funerario no es la herencia
El seguro de decesos presta un servicio ligado al fallecimiento, no un bien que se herede. La funeraria se organiza y se paga con cargo a la póliza con independencia de que los familiares acepten o repudien la herencia.
Cuando hay capital adicional
Algunas pólizas incluyen un pequeño capital en metálico además del servicio. Ese importe, al ir a un beneficiario designado, tampoco forma parte del caudal hereditario y se cobra aunque se renuncie a la herencia.
Quién paga si no hay seguro
Sin seguro, los gastos del sepelio son una carga de la herencia. Quien los adelanta puede reclamarlos, pero es una gestión añadida en un mal momento. Ahí está el valor de tener la póliza.
Deudas del fallecido
El servicio de decesos no puede ser embargado por los acreedores del fallecido: cumple una finalidad concreta e inaplazable.
Conclusión
El seguro de decesos protege a la familia al margen de los vaivenes de la herencia. Es una de sus grandes ventajas, especialmente cuando el patrimonio es incierto.
Consulta la guía de seguros de decesos 2026 para más detalle.
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