Millones de personas nacidas en otros países han construido su vida en España. Muchas desean que, cuando llegue el momento, su cuerpo vuelva a su tierra para descansar junto a los suyos. La repatriación al país de origen es posible, pero es un traslado internacional complejo y costoso, y no todas las pólizas de decesos lo cubren igual. Revisarlo hoy evita que la familia tenga que afrontar, en pleno duelo, gestiones consulares y facturas inesperadas.
Repatriación al país de origen: qué implica
Trasladar a una persona fallecida a otro país exige coordinar varias administraciones: la española, la del país de destino y, a menudo, su consulado. Hace falta documentación del fallecimiento, autorizaciones sanitarias para el traslado, un féretro adecuado para transporte internacional y, según el destino, tratamientos de conservación del cuerpo. Explicamos estos últimos en tanatopraxia y embalsamamiento.
A todo ello se suma el transporte, normalmente aéreo, y la recepción en destino. Sin un seguro que lo organice, la familia debe encargarse de cada paso y adelantar el coste.
Qué revisar en su póliza
- Si incluye repatriación al país de origen. Algunas pólizas cubren solo el traslado dentro de España; otras incluyen el traslado internacional como garantía específica.
- A qué países y hasta qué punto. Compruebe si hay países excluidos y si el traslado llega al aeropuerto de destino o hasta la localidad de sepultura.
- Si cubre un acompañante. Muchas familias quieren que alguien viaje con el féretro; vea si la póliza incluye su billete.
- Qué pasa con los servicios en España. Si hay repatriación, quizá no se use el tanatorio o el nicho previstos; consulte cómo se compensa.
- Requisitos de residencia. Algunas compañías exigen residir en España de forma habitual o un tiempo mínimo asegurado.
Si el rito religioso marca los plazos
En algunas tradiciones la sepultura debe hacerse con gran rapidez, lo que choca con los tiempos de un traslado internacional. Hable con su familia sobre qué prefieren: repatriar o enterrar en España según el rito. Tratamos esta cuestión en el artículo sobre entierro según el rito islámico o judío en España.
Documentos que conviene tener localizados
- Pasaporte o documento de identidad del país de origen y documento de residencia en España.
- Póliza del seguro de decesos y teléfono de asistencia.
- Datos de contacto del consulado y de la familia en destino.
- Indicación por escrito del lugar donde desea ser enterrado.
Para conocer cómo funcionan los traslados en general, lea nuestra guía sobre el traslado del fallecido, nacional e internacional. Si lo que le preocupa es fallecer durante un viaje fuera de España, consulte fallecer en el extranjero y repatriación a España.
Preguntas frecuentes
¿Puedo contratar un seguro de decesos en España aunque no tenga la nacionalidad?
Sí. Lo habitual es que las compañías pidan residir en España, no tener la nacionalidad. Revise las condiciones de cada una.
¿Cuánto tarda una repatriación?
Depende del país, de los trámites consulares y de los vuelos disponibles. Con un seguro que lo gestione, la familia no tiene que coordinar cada paso.
¿Y si prefiero la incineración y llevar las cenizas?
Es una alternativa más sencilla en muchos casos, aunque cada país tiene normas propias sobre la entrada de cenizas. Infórmese antes en el consulado.
Que su deseo se cumpla
Si vive en España y quiere descansar en su país, merece la pena comprobar hoy qué cubre su póliza. En decessos.es le ayudamos a revisarla sin compromiso. La regulación del seguro de decesos está en la Ley de Contrato de Seguro.
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