En España, la mayoría de los nichos no se compran «para siempre». Lo que se adquiere es un derecho funerario sobre la sepultura por un tiempo determinado, que puede ser de 5, 10, 50 o 75 años según el municipio y el tipo de concesión. Cuando ese plazo vence, la familia debe renovarlo o los restos pueden ser trasladados al osario común. Muchas personas se enteran cuando ya es tarde. En este artículo explicamos qué ocurre con la caducidad de la concesión del nicho, cómo evitarla y qué papel juega el seguro de decesos.
Qué es la concesión de un nicho
Los cementerios municipales son bienes de dominio público. El ayuntamiento no vende la sepultura, sino que concede su uso durante un plazo fijado en la ordenanza municipal de cementerios. El titular de ese derecho recibe un título o cédula de concesión y debe pagar, además, las tasas de mantenimiento que establezca el municipio.
Existen, a grandes rasgos, dos tipos de concesiones:
- Temporales: plazos cortos (por ejemplo, 5 o 10 años), a menudo renovables.
- De larga duración: plazos de 50, 75 o hasta 99 años. Las antiguas concesiones «a perpetuidad» se han ido adaptando a los plazos máximos de la legislación de bienes públicos.
Qué pasa cuando caduca la concesión del nicho
Al vencer el plazo sin renovación, el ayuntamiento puede declarar la caducidad del derecho funerario. Antes debe notificarlo al titular o, si no lo localiza, publicarlo en el boletín oficial y en el propio cementerio. Transcurrido el plazo de alegaciones, puede:
- Trasladar los restos al osario común del cementerio.
- Incinerarlos, según lo que prevea la ordenanza.
- Volver a conceder el nicho a otra familia.
La caducidad también puede producirse por impago prolongado de las tasas de conservación o por abandono de la sepultura.
Cómo evitarlo
- Localiza el título de concesión y comprueba la fecha de vencimiento.
- Actualiza el titular si el anterior ha fallecido: el derecho se transmite a los herederos, pero hay que comunicarlo al cementerio para recibir los avisos.
- Mantén al día las tasas de conservación.
- Solicita la renovación con antelación suficiente antes del vencimiento.
- Si no quieres renovar, puedes pedir el traslado de los restos a otra sepultura o su incineración, y recuperar las cenizas.
¿Lo cubre el seguro de decesos?
El seguro de decesos cubre el servicio en el momento del fallecimiento, que puede incluir el derecho de uso de un nicho por un plazo determinado, normalmente el mínimo que ofrece el municipio. Las renovaciones posteriores no suelen estar incluidas. Revisa la póliza: algunas contemplan la adquisición del nicho y otras solo el alquiler temporal. Te lo explicamos en nicho y panteón: costes y cobertura.
Si hay que trasladar restos a otra sepultura tras la caducidad, algunas pólizas incluyen el servicio de exhumación y traslado; lo tratamos en exhumación y traslado de restos.
Nichos heredados: quién es el titular
Cuando fallece el titular del derecho funerario, los herederos deben solicitar el cambio de titularidad al cementerio, aportando el certificado de defunción y el documento que acredite la herencia. Si hay varios herederos, suele designarse a uno como titular a efectos de comunicaciones. Es importante hacerlo, porque las notificaciones de caducidad se envían al titular que conste.
Preguntas frecuentes
¿Puedo recuperar los restos si ya se trasladaron al osario? Generalmente no, porque en el osario común los restos no se identifican individualmente.
¿La renovación cuesta lo mismo que la concesión inicial? Depende de la ordenanza fiscal de cada municipio; consulta las tasas vigentes.
¿Se puede reservar un nicho en vida? Muchos ayuntamientos lo permiten; conviene coordinarlo con lo que cubra tu seguro de decesos para no pagar dos veces.
¿Cómo sé cuándo vence la concesión? Figura en el título de concesión; si no lo tienes, puedes pedir un certificado a la administración del cementerio.
¿Puede heredarse el derecho funerario? Sí, se transmite a los herederos, que deben pedir el cambio de titularidad.
¿Qué normas regulan la concesión? Las ordenanzas municipales de cementerios y, como marco general, la normativa de bienes públicos y de sanidad mortuoria de cada comunidad, con criterios del Ministerio de Sanidad.
Conclusión
La caducidad de la concesión del nicho es un problema silencioso que afecta a muchas familias. Revisar el título, actualizar la titularidad y pagar las tasas evita perder la sepultura de un ser querido. Aprovecha la revisión de tu seguro de decesos para comprobar qué cubre en cuanto a sepultura y traslado de restos.
¿Quieres saber si tu póliza está bien planteada o comparar alternativas? En decessos.es te ayudamos a comparar seguros de decesos con asesoramiento independiente de corredor.
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